Un enclave cicládico frente al mar Egeo
En la isla de Sifnos, joya de las Cícladas, el pueblo de Faros alberga uno de los hoteles boutique más refinados de Grecia. El Element Sifnos despliega su silueta blanca frente al mar Egeo, fiel a la estética depurada que da fama al archipiélago. Un cinco estrellas que cultiva el arte de la sencillez mediterránea llevada a su máxima expresión.
Para vestir sus amplias terrazas exteriores, el hotel eligió Vondom. Una apuesta que se imponía con naturalidad: el lenguaje mediterráneo y contemporáneo de la marca entra en resonancia inmediata con el alma cicládica del lugar. Siete colecciones, tres diseñadores y una visión común al servicio de un proyecto excepcional.

Alrededor de la piscina, el arte del dolce far niente
La zona de piscina concentra la quintaesencia del proyecto. Las camas balinesas Faz y Ulm firmadas por Ramón Esteve dialogan allí con las tumbonas Rest de A-Cero. Tres lenguajes y una misma ambición: ofrecer a los clientes un confort sin concesiones frente al horizonte mediterráneo.

En el centro de este conjunto destaca una pieza icónica: la tumbona Surf de Karim Rashid. Convertido en referente absoluto del mobiliario de exterior de alta gama, este modelo de curvas sensuales afirma el sello vanguardista del hotel. Una pieza que se ve tanto como se vive.

La atención al más mínimo detalle
En Element Sifnos, la excelencia se mide en los detalles. Cada cama balinesa y cada tumbona se ha completado con una mesa auxiliar, seleccionada entre las colecciones Vela, Faz y Blow. Una atención que convierte el simple gesto de dejar una copa en una experiencia pensada.
La zona chill out, por su parte, acoge los puffs Vela, compañeros perfectos de los finales de tarde que se deslizan hacia la hora del cóctel. La selección del mobiliario revela aquí toda su coherencia: cada pieza encuentra su función y cada función encuentra su pieza.

Blanco por todas partes, la serenidad como sello
El hotel ha hecho del blanco su hilo conductor cromático. En las habitaciones, la silla Vertex, otra creación de Karim Rashid, prolonga esta paleta serena. Sus aristas francas y sus ángulos marcados contrastan con la suavidad del entorno, en un equilibrio típicamente cicládico entre tradición y vanguardia.
Más allá de la estética, esta apuesta por el blanco responde también a una lógica funcional. Este tono refleja el calor del verano, realza la luz mediterránea y aporta esa sensación de frescor indispensable en las latitudes griegas.

En los porches, la prolongación privada de cada habitación
Una particularidad del proyecto: cada habitación dispone de su porche privado, decorado con el mismo esmero que el resto del hotel. Los sillones Faz de Ramón Esteve se unen allí a las mesas Vertex de Karim Rashid. Dos firmas que todo podría enfrentar y que aquí se responden en un diálogo formal apasionante.
Las líneas rectas y las aristas marcadas de ambas colecciones crean un lenguaje visual común. En este parentesco estético reside el éxito del proyecto: haber sabido seleccionar, dentro del amplio catálogo de Vondom, las piezas que componen un conjunto armonioso pese a sus orígenes diversos.

Un manifiesto cicládico firmado por Vondom
El Element Sifnos encarna un logro poco habitual: hacer dialogar siete colecciones de autores distintos en una única firma visual coherente. Un ejercicio de equilibrismo en el que la selección se convierte en arte, gracias a la riqueza del catálogo de Vondom y a la mirada certera de la dirección artística del hotel.
Para arquitectos y hoteleros en busca de una referencia mediterránea, este proyecto demuestra cómo el mobiliario de exterior de lujo puede convertirse en un auténtico protagonista de la experiencia del cliente. De la cama balinesa al porche, cada pieza forma parte del relato que el hotel boutique cuenta a sus huéspedes.

Una lección de elegancia que demuestra, por si hiciera falta, por qué Vondom se ha convertido en un referente imprescindible de los proyectos de hotelería de lujo en todo el mundo.











