El après-ski reinventado a 2000 metros
En el corazón del Pirineo andorrano, Grandvalira se extiende a lo largo de 210 kilómetros de pistas y figura entre las mayores estaciones de esquí del sur de Europa. En el sector de El Tarter, a dos mil metros de altitud, la terraza Petroni ofrece un paréntesis inesperado: un lugar donde se cambian los bastones de esquí por un vermut, unos pinchos y algunas tapas, frente a las cumbres nevadas.
El encargo de este proyecto era exigente. Crear un ambiente cálido y contemporáneo al aire libre, en un clima de alta montaña con temperaturas extremas, abundantes nevadas y vientos constantes. Vondom asumió el reto con tres colecciones firmadas por el mismo diseñador.
El corazón de la terraza, firmado por Vela
En el centro del conjunto, los sofás modulares de la colección Vela, diseñados por Ramón Esteve. La geometría prismática de esta línea se reconoce al instante: volúmenes planos que parecen flotar sobre el suelo y dibujan una silueta contemporánea y discreta.
La modularidad del Vela es una baza decisiva en una terraza de estas dimensiones. Los módulos se combinan para formar asientos lineales o en isla, según la afluencia y el tipo de servicio. La pieza puede acoger tanto a un grupo de esquiadores tras el descenso como a un cliente que busca un momento de calma.

Los sofás Ulm, suavidad y confort
Como contrapunto a los volúmenes rotundos del Vela, la colección Ulm aporta una nota de suavidad. Ramón Esteve diseñó estos sofás y sillones con formas suavizadas, casi orgánicas, pensadas para el confort de una pausa larga. El nervio superior del respaldo, que dialoga con un generoso cojín, da a la pieza una silueta reconocible y acogedora a la vez.
En la terraza Petroni, estos asientos están estratégicamente situados para disfrutar de las mejores vistas a las cumbres circundantes. La propuesta es clara: bajar el ritmo, contemplar, saborear.

La zona informal animada por Frame
Al otro lado de la terraza, el ambiente cambia. Las mesas altas y los taburetes de la colección Frame, también firmados por Ramón Esteve, componen una zona más dinámica, ideal para tomar algo de pie, las conversaciones rápidas y las copas compartidas.
La seña de identidad de la colección Frame es su minimalismo riguroso: una base geométrica depurada, un tablero sobrio, ningún adorno. Este lenguaje encaja a la perfección con el entorno de Grandvalira, donde la blancura de la nieve y la mineralidad de las montañas piden un mobiliario que no busque protagonismo.

Cuando el diseño se enfrenta al Pirineo
El reto técnico de este proyecto merece ser destacado. El mobiliario outdoor Vondom se fabrica en polietileno rotomoldeado en Beneixida, lo que le confiere una notable resistencia a las heladas, a los rayos UV y a los cambios bruscos de temperatura. Una característica decisiva cuando la terraza pasa en pocas horas del sol del mediodía al frío cortante de la noche.
En Verano Design vemos en este proyecto la demostración perfecta de que el diseño no se detiene a las puertas de la alta montaña. Al contrario, es en estos contextos climáticos exigentes donde la calidad de fabricación de las colecciones Vondom adquiere todo su sentido. Y la firma de Ramón Esteve se muestra aquí especialmente a gusto.











