En Italia, una biblioteca ha elegido el mobiliario de diseño Vondom para vestir sus espacios comunes. El resultado es un lugar cálido y colorido, donde el mobiliario contemporáneo se convierte en un motivo más para cruzar la puerta, más allá del placer de los libros.
El proyecto juega con una paleta suave, en la que dominan el pistacho y el blanco, que aporta a los espacios una personalidad inmediata y tonalidades acogedoras.

Africa y Mari-Sol en los espacios comunes
El mobiliario de las zonas compartidas responde al estilo contract: las mesas Mari-Sol y los sillones de la colección Africa, diseñados por Eugeni Quitllet, dialogan con total naturalidad. Su silueta depurada acompaña tanto la lectura como la conversación.
Frame y Solid, el dúo pistacho y blanco
También encontramos las nuevas mesas de la colección Frame, firmadas por Ramón Esteve, combinadas con las sillas de la colección Solid de los diseñadores Stefano Giovannoni y Elisa Gargan. El contraste entre el pistacho y el blanco aporta al espacio carácter y suavidad.

La sala de informática, con la firma de Wing
En otra zona, la sala de informática se llena de carácter y dinamismo con las sillas de la colección Wing, diseñadas por A-Cero. Su estilo futurista atrae todas las miradas, con líneas curvas y ondulaciones sorprendentes.

Un rincón de lectura en torno al daybed Ulm
El espacio de lectura ofrece a los amantes de los libros el daybed de la colección Ulm, firmado por Ramón Esteve. Esta pieza tan cómoda hace el rincón de lectura mucho más agradable e invita a prolongar la pausa entre dos libros.

Cuando el mobiliario invita a quedarse
Al combinar colecciones variadas en torno a una paleta coherente, este proyecto convierte el mobiliario en un protagonista más de la experiencia de la biblioteca. El diseño dinámico se convierte, junto a los buenos libros, en una invitación adicional a venir y a quedarse.












